jueves, 13 de marzo de 2014

Sobre Panzer Chocolate, la novela (II)






¿Por qué la escribiste en inglés?

La película se rodó en inglés, con un gran trabajo de todo el equipo y me apetecía afrontar la escritura. Lo que sucede es que después ya se sabe que el traductor es un traidor, y mucho más si es autor. Cada idioma tiene su magia, sus resonancias y su tiempo.

¿Qué te parece Mel M. en el papel de Julie?
Está espectacular. Melina Matthews como Julie Levinson es todo un acierto, aunque también Ariadna Cabrol como Rask, Tony Corvillo como Joe, o Mark Schardan como Micky. Aunque me encantan Geraldine Chaplin como Frau Frida, y Josep Seguí como Von Juntz, en dos personajes nada fáciles pero que destacan por el carisma y la personalidad que ambos actores desarrollan, con un magnífico trabajo, y ese tipo de presencias que devoran la cámara, e impresionan al espectador.

¿Por qué el horror y el misterio?
La segunda guerra mundial sigue ahí. Este 2014 se conmemorará la primera, y sus atrocidades, pero lo que significa la segunda gran guerra escapa de cualquier balance o análisis. De ahí que desvelar un misterio siempre resulte interesante, y por otro indagar en los miedos de los personajes, intentar que quien te lea pueda sentir lo que viven, emocionarse, justificaba la incursión en el género. Por lo demás, creo más en buenas novelas y malas novelas, que novelas de uno u otro género.
¿Qué te interesa de la narrativa transmedia?
En el caso de la novela era difícil poder ofrecer lo que ofrece la película, desde las aplicaciones móviles, pero al mismo tiempo la imaginación es mucho más poderosa que cualquier imagen. Así que tener finales alternativos era algo interesante. Poder dar peso a otros personajes, como el de Josep Towers, y a otras formas de resolución que se alejan de lo convencional. La narrativa transmedia ofrece a quien lee un mundo diverso. Muchos mundos en uno. Una interconexión que se enriquece, y en la que como en cualquier puzle todo debe estar en su sitio, como cualquier hiperenlace, para que funcione y nos seduzca como buena narració que debe ser.

¿Hay alguna anécdota histórica real en la novela?
Sí, claro. Tanto el origen de las chocolatinas panzer, como la referencia a las vías de evasión para los refugiados de la segunda gran guerra. Quien me conoce sabe que suelen preocuparme mucho los detalles, porque como decía Mercè Rodoreda, la vida está en los detalles. Y me gusta que las novelas vivan más allá de lo que como autor pudiera soñar, pues las novelas a quien de verdad pertenecen es a quien las lee. A quien les devuelve la vida que nos cuesta. Haya cine o no.)

Panzer Chocolate está disponible en su versión digital en: Kindle
Y en su versión en papel en: Bubok

martes, 11 de marzo de 2014

Sobre Panzer Chocolate, la novela


¿Cómo llegaste a Panzer Chocolate?
Por el cine. Desde Silencio Rodamos me pusieron en contacto con Robert Figueras, de Filmutea, de quien conocía el proyecto transmedia, y tras ver la película decidí escribir la novela, a partir del guión, para crear algo distinto a lo que había y que conformaban el cómic, el videojuego y la propia propuesta fílmica.

¿Es Panzer Chocolate una novela de miedo?
No es fácil una incursión en el género del terror. Y era un reto plantear una novela en la que el miedo es el motor de la acción, y en la que uno sabe que la protagonista se está jugando la supervivencia, como el grupo que la acompaña. Pero es algo más. Creo que toda novela debe emocionar, o al menos intentarlo, y que su éxito depende de la huella que dejan en nosotros sus personajes.
¿Te has divertido al escribirla?
Mucho. Fue fácil conversar con Robert y entender qué dirección tomaría la novela, y qué podía aportar sin ofender a quienes esperan descubrir el universo Panzer Chocolate. La idea de partida, real y histórica, se mezcla no sólo con las chocolatinas de los tanques Panzer, sino con algo de rabiosa actualidad, como son los tesoros robados por los nazis. Bien por su realidad histórica, sorprendente a nivel pictórico. Bien por su versión fílmica en manos de George Clooney. Así que ha sido divertido tanto antes, durante como después. Quise que fuera una estructura diferente, pensada para el mundo digital y que huyera de los corsés de las editoriales tradicionales, y de los agentes convencionales, para no huir de lo esencial: contar la historia y saber cómo contarla.

¿En qué idioma la escribiste?
Aunque el primer idioma en tener edición ha sido el castellano, la escribí en inglés pero la reescribí en la versión española. Espero haber revisado pronto la versión inglesa, y que se publique, y también pronto disponer de la versión catalana, y en otros idiomas.

¿En qué proyectos estás trabajando?
En varias adaptaciones de guiones escritos o coescritos por mí a novela. En la revisión de la última novela de la trilogía de almogávares, que nunca acabo de dar por terminada. En un poemario para compartir por Facebook, y en la revisión de mi último libro de cuentos, titulado No puedes perder siempre. La verdad es que no sé vivir sin escribir. Como decía Plinia, ni un día sin una línea. Ah, y en una novela de la que hablaré más adelante....

Panzer Chocolate está disponible en su versión digital en: Kindle
Y en su versión en papel en: Bubok

lunes, 24 de febrero de 2014

Los niños que ya no sonríen - Fran Santana



¿Qué harías tú por tu hij@?

Los niños que ya no sonríen, de Fran Santana, es la primera novela publicada de un autor que ha llegado, por fortuna, para quedarse.

No se puede decir que el género negro ande escaso de grandes personajes, pero siempre es de agradecer que aparezcan buenas novelas, sean del género que sean.

En este caso, con el paisaje bilbaíno de fondo nos encontramos con Yago, un policía vasco, cuya ex mujer tiene una vida marcada por las adicciones, que recuerda a otros grandes personajes, como el protagonista de Ocho millones de maneras de morir. Sin embargo, acompañar a Yago en este viaje, como el niño que mira por la rendija en la portada, va a llevarnos desde la luz hasta la oscuridad, con pulso, con ritmo, con la decisión de quien tiene algo que contar, y además sabe como hacerlo, y quiere tenernos con el alma en un puño.

Lo más difícil de escribir una novela, y creo que puedo hablar con algo de criterio sobre el tema, no está en enredar la trama, es decir, en coger un hilo y anudarlo mil veces, sino en conseguir que al desenredarlo, como el gesto de un mago, todo cuadre como debe cuadrar, y quien lee cierre el libro con pena, con pérdida, con esa sensación de que si hubiera otra novela más la devoraría con gusto, sin darse cuenta, siguiendo los hilos que el autor nos propone sin que nos demos cuenta.

Y cuando eso sucede da igual el nombre del autor, o el nombre de la novela, porque aunque no los conozcamos ya nunca los vamos a olvidar. Lo que sucede con Fran Santana es lo mismo que sucede cuando abres una novela de Jim Thompson. No te darás cuenta y tendrás un nudo en la garganta. Sentirás un carrusel de emociones. 

Ediciones B publica esta novela, que tengo la suerte de poder convertir en guión de cine, junto a Marcel Ros. Una novela de película, de principio a fin. Una novela que empieza con la fiebre, y que acaba entrando bajo la piel de quien la lee con esa extraña sensación que dejan solo las grandes lecturas, las obras honestas, las páginas en las que alguien ha dejado un trozo de vida para dar voz al lado más oscuro, al vacío más débil, a la injusticia que todos debemos combatir.

Así que crucemos los dedos para que pronto, tras esta gran novela, podamos disfrutar de muchas más, con Yago como protagonista, o con otros personajes con los que Fran Santana sea capaz de volvernos a entretener, a deslumbrar, a recordar que aún es posible encontrar joyas que son necesarias porque no necesitan publicidad, porque la publicidad sólo existe para venderle a la gente lo que no necesita, y a las novelas que son necesarias quien ama la lectura siempre agradece llegar, las recomienda, las recuerda como lo que son, como esa bendita manía de contar, con la que el mundo es algo más habitable.

Por todo eso, y más, mil gracias, Fran Santana. Siga escribiendo. Siga siendo humilde y claro. Siga construyendo, palabra a palabra, más novelas como Los niños que ya no sonríen, porque quien es capaz de dar voz al silencio, puede deslumbrarnos como Chester Himes, que decía que toda violencia desorganizada es como un ciego con una pistola.

¿Qué harías tú por tu hij@?

jueves, 9 de enero de 2014

NADIE GANA UNA GUERRA

la novela en Kindle
 
1938. El ejército republicano lanza una sorprendente ofensiva en el Ebro. Durante la batalla luchan en bandos opuestos dos hermanos, Simón (maestro) y Carlos. Simón no quería participar en la guerra  pero se embarca en el ejército republicano con la intención de buscar a su recién desaparecida novia Elisabeth. Carlos, sin pensárselo dos veces, se va con el bando fascista, creyendo así poder vengar la muerte accidental de su padre a manos de un soldado republicano. En las trincheras se encontrarán los dos hermanos, ahora las circunstancias hacen que cada uno lleve un uniforme militar contrario, y ambos van armados. Luchan, sudan y sufren en el frente de Gandesa. Las lágrimas de rabia, dolor y miedo. La sed, la guerra, el hambre. Sentimos los corazones marcados por la costra de las bombas, la pólvora y la metralla. Todos luchan bajo el cielo de las detonaciones, las turbulencias y las humaredas. La tragedia de los hermanos nos conduce hacia un final sobrecogedor, tras volver de Argelers, Simón, un año después de la batalla.

EL INICIO - EL EBRO - EL AVANCE - PARAPETOS EN GANDESA-  LA COTA DEL DIABLO - LAS TRINCHERAS - LOS HERIDOS - CENIZAS DE CORBERA - LAS DESPEDIDAS - ESCALAR LOS CIELOS - EL REPLIEGUE - EL SILENCIO


martes, 21 de diciembre de 2010

LA BATALLA DEL EBRO Y JOSEP MARIA SOLE I SABATE




Fragmento de una entrevista de Jesús Brotons

¿Qué hizo aflorar su vocación de historiador? ¿Qué hechos históricos le marcaron tanto como para decidirse a estudiar esta carrera?

Josep Maria Solé:
Bueno, lógicamente en lo que más he trabajado, lo que despertó mi vocación, fue todo la relacionado con la guerra civil y la posguerra. Mi padre fue un joven de Lleida de la Quinta del Biberón, maestro de escuela e hijo de maestros. Él me hablaba de sus compañeros que murieron en la batalla del Ebro. De pequeños, mi hermano y yo hacíamos la broma, cuando no encontrábamos a alguien, de preguntarnos: “¿Dónde está éste?” Y yo decía: “Murió en el Ebro”. Recuerdo, nunca se me olvidará, que en el año 1974, cuando dije que quería estudiar la guerra civil, historiadores muy importantes en aquel momento me dijeron que eso ya no interesaba a nadie. Aquello me sorprendió mucho. Mi padre murió poco después, y en su último viaje quiso ir al lugar donde se libró la batalla del Ebro. Yo sentía adoración hacia él por el gran esfuerzo que hizo por que sus hijos pudiéramos estudiar. Recuerdo que me dijo: “Fíjate si éramos jóvenes, si eran niños aquellos muchachos, que muchos no conocieron el amor”. Tiempo después, pensando en ello, comprendí que me estaba hablando de él mismo. Me impresionó muchísimo. Nunca he perdido la vocación de estudiar la guerra civil y la posguerra.

http://www.viceland.com/es/v2n5/htdocs/heridas-mal-curadas-100.php


domingo, 19 de diciembre de 2010

EVITA CONFLICTOS: CARLOS SENTÍS POR VICTOR M. AMELA


En la foto se pueden ver los restos, en la intemperie, de algún combatiente de la batalla del Ebro. Y me ha dado por pensar en la entrevista de Victor M. Amela a Carlos Sentís, que decía: "evita conflictos, busca la moderación, sé discreto".

¿Quién buscó la batalla del Ebro?

He aquí un extracto de la entrevista que hizo Victor M. Amela a Carlos Sentís, periodista, que ha llegado a los 100 años.

¿No teme a la muerte?
No.

¿La tuvo cerca en alguna ocasión?
Hui de Barcelona un día antes de que asesinaran a Josep Maria Planes, periodista como yo. L´instant,el diario en el que yo trabajaba, estaba ocupado por los anarquistas: aquello era insostenible...

Su vida corría peligro...
Sí. Hui a Italia, y luego a Francia, con Cambó... Él había anticipado lo que sucedió: el burdo golpe militar desató en Barcelona la "revolución pendiente", los revolucionarios armados se apoderaron de haciendas y vidas, desbordaron a la Generalitat de Companys... Y aquello fue un genocidio.

¿Tanto?
Barcelona fue un régimen anarcosindicalista durante un año, con crímenes impunes...: en Catalunya no hubo guerra civil hasta que llegó la batalla del Ebro...

¿Cómo era Cambó?
Certero, culto, gran orador, generoso, mecenas de la cultura catalana...

¿Qué hacía usted con Cambó?
Colaboré en su red de información, enviando artículos a la prensa inglesa, americana...

¿Por eso le han acusado de espiar a favor de Franco?
Yo era periodista: hacía información abierta... ¡igual que ahora! Sí hubiese podido espiar de haberme quedado en Barcelona, pero... ¿qué podía espiar desde Francia?


sábado, 18 de diciembre de 2010

¿Otra novela sobre la batalla del Ebro?


Hay historias que son muchísimo más importantes que quien pueda escribirlas. Nunca es fácil enfrentarse con temas que uno ama, y con el respeto que merece tanta gente.

Escribir un novela histórica, aunque sólo sea porque ya han pasado más de 70 años, de aquello que ésta narra sólo puede hacerse por el deseo de mejorar lo ya hecho.

En la foto puede verse el Ebro en su paso por Tortosa. Cuando hace más de un año empezó a gestarse el guión de la película "Nadie gana una guerra", también nació la necesidad de convertirla en una novela que hablara de otra forma, y de otras personas, que habían vivido la batalla del Ebro y otros hechos históricos tan o más trágicos como el exilio, la derrota o los campos de concentración. Incluso añadiría "la victoria".

Debo dar las gracias a mucha gente, aunque hay una distancia que nunca se conoce entre que una novela está acabada y se publica, o entre que un guión va camino de ser película y se rueda, pero quienes sabéis que todo está ahí, todo se está moviendo, sabéis también que se acerca algo tan serio como digno, algo tan extraordinario como único, algo que no habría sido posible sin que tantos y tantas lo hubieran necesitado.

Muchas gracias por los apoyos,)))